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Hay cuatro pasos que puedes seguir para adoptar la experiencia de aprendizaje. Los pasos 1–3 nos ayudan a tener una visión general de la experiencia de aprendizaje. Esto también nos ayuda a ver puntos de referencia claros que nos mantendrán en el camino correcto durante la preparación de nuestra lección. Los pasos 1–3 no necesitan tomar mucho tiempo. El paso 4 tomará más tiempo y es una parte esencial de tu preparación.
Este video puede proporcionar ejemplos de cada uno de los pasos a continuación:
Paso 1: Identificar el propósito de la lección
El propósito de la lección es una declaración que proporciona un objetivo claro de lo que esperamos que los alumnos sepan, sientan o hagan como resultado de la experiencia de aprendizaje. Cuando tenemos un resultado claro para el aprendizaje de los alumnos, podemos ser más intencionales en lo que invitamos a los alumnos a hacer. Todo el contenido que los alumnos estudian y las actividades que realizan deben conducirlos hacia este resultado de aprendizaje.
Comienza identificando este propósito de la lección en la última oración del primer párrafo. Tal vez desees marcar lo que encuentres. A continuación, observa el verbo en la declaración del propósito y determina si está enfocado en ayudar a los alumnos a saber, sentir o hacer.
Una vez que hayas identificado el propósito de la lección, considera qué necesidades, problemas o preguntas relevantes ayudará a abordar. También considera cómo el lograr el propósito de la lección ayudará a los alumnos a alcanzar el objetivo de Seminarios e Institutos.
Paso 2: Encontrar la verdad en negrita y estudiar cuidadosamente la palabra de Dios
Esta verdad resaltada en negrita ancla la experiencia de aprendizaje a la palabra de Dios para asegurar que estemos enseñando verdades que profundicen la conversión al Padre Celestial y a Jesucristo. Esta verdad, así como las Escrituras y las declaraciones que se utilizan para enseñarla, ayudan a los alumnos a tener una experiencia con la palabra de Dios y a cumplir el propósito de la lección.
Encuentra la verdad resaltada en negrita buscándola en el currículo. Estará en letra negrita. Estudia cuidadosamente los versículos de las Escrituras y las declaraciones de los líderes de la Iglesia en la lección donde se encuentra la verdad. Si es posible, estudia el contexto de los versículos. Marca las frases que consideres que ayudan a identificar la verdad. Marca cualquier otra verdad que veas que ayude a respaldar, aclarar o dar mayor énfasis a la verdad resaltada en negrita. Hacer esto te ayudará a desarrollar una mayor apreciación por la verdad y por las Escrituras en las que se encuentra.
Después de identificar la verdad resaltada en negrita y estudiar las Escrituras asociadas donde se encuentra, considera cómo el identificar y comprender esta verdad ayudará a los alumnos a tener una experiencia significativa con la palabra de Dios y a cumplir el propósito de la lección.
Paso 3: Identificar lo que hacen los alumnos para demostrar su aprendizaje de acuerdo con el propósito de la lección
Esta actividad, ubicada cerca del final de la lección, brinda a cada alumno la oportunidad de demostrar por sí mismo lo que aprendió. Algunos ejemplos de cómo la lección puede invitar a los alumnos a demostrar su aprendizaje incluyen escribir, explicar, compartir, elaborar un plan, practicar una habilidad o crear algo.
Después de identificar en el currículo la actividad que permite a los alumnos demostrar su aprendizaje, considera cómo el realizar la actividad te ayudará a ti y a tus alumnos a saber si se logró el propósito de la lección.
Paso 4: Estudie el resto de la lección poniéndose en el lugar de un alumno de seminario.
Antes de ayudar a tus alumnos a tener una experiencia de aprendizaje significativa, necesitas tener la tuya propia. Responde las preguntas y realiza las actividades como si fueras un alumno. Esto incluye volver a estudiar las Escrituras o las declaraciones de los líderes de la Iglesia, esta vez siguiendo las indicaciones sugeridas por el currículo. Estudiar la lección como si fueras un alumno puede ayudarte a tener tu propia experiencia de aprendizaje e imaginar cómo podría ser para tus alumnos. También puede ayudarte a aprender por medio del Espíritu y a entrar al salón de clases habiendo sido edificado, fortalecido y mejor preparado para brindar una experiencia similar a tus alumnos. Los alumnos sentirán tu entusiasmo y deseo de enseñar, y es probable que estén más deseosos de aprender.
Después de terminar de estudiar la lección y las Escrituras designadas y/o las enseñanzas de los líderes de la Iglesia, considera cómo las Escrituras seleccionadas que los alumnos leerán, las verdades resaltadas en negrita, las citas y las actividades se alinean con el propósito de la lección y brindan a los alumnos oportunidades para cumplirlo. Considera cuáles actividades fueron significativas para ti y podrían ser significativas para tus alumnos.
¿Quieres más ejemplos y práctica?
Capacitación: Haz preguntas para evaluar tu propia experiencia y testimonio con Jesucristo y la doctrina y los principios de la lección. Para ver un modelo de esta habilidad, mira este video:
Capacitación: Utiliza el propósito de la lección que se encuentra en el plan de estudios para simplificar la preparación de tu lección y guiar la selección de experiencias de aprendizaje para tus alumnos.
Para acceder a recursos adicionales y útiles, haga clic en las imágenes a continuación.